Al cerrar el parte, el dueño de la piscina recibe un correo con el estado del agua, las incidencias detectadas y las fotos que has subido. Sin abrir Gmail, sin escribir nada, sin adjuntar fotos a mano.
Solo 50 emails/mes · Pro 300/mes · Empresa ilimitados
El dueño de una piscina rara vez está en casa cuando pasa el piscinero. No ve el trabajo, no ve el agua limpia recién tratada y, con el tiempo, empieza a preguntarse por qué paga una cuota mensual. Ese silencio es el motivo número uno por el que un cliente se plantea cambiar de empresa o hacerlo él mismo.
Un aviso por email tras cada visita cambia la percepción del servicio de raíz. El cliente ve el trabajo hecho (fecha, hora, lecturas, fotos), confía en el estado del agua y tiene un canal claro para reportar cualquier incidencia. Y todo eso sin que el piscinero tenga que escribir un solo correo.
Pool Service Hub integra este envío directamente en el flujo del parte de visita: cuando el técnico firma y cierra la visita en el móvil, el email sale automáticamente al dueño, con el logo de tu empresa y en formato limpio.
Un email claro, corto y con toda la información importante.
El propietario recibe un correo con el logo y el nombre de tu empresa, no una plantilla genérica.
Cloro, pH, alcalinidad y demás lecturas presentadas de forma clara para cualquiera que no sea técnico.
Si has visto algo que revisar (bomba ruidosa, cloro bajo, algas…) el dueño lo ve destacado con su nivel de urgencia.
Las fotos que ha subido el técnico se adjuntan al correo. El cliente ve el antes/después sin tener que preguntarlo.
En cuanto el técnico recoge la firma del cliente, el email sale solo. Cero trabajo administrativo.
Cada envío queda registrado en la ficha del cliente, y cada correo incluye enlace de baja para cumplir con la normativa.
Rellena lecturas, marca las tareas y añade las fotos del estado. El cliente firma en la pantalla.
En segundo plano, Pool Service Hub genera un correo con tu logo, el resumen del agua, las incidencias y las fotos.
El dueño de la piscina abre el email en su bandeja como cualquier otro correo profesional.
El envío se guarda con marca de tiempo en el historial del cliente. Si algún día hay una reclamación, tienes la prueba.
Un email después de cada visita convierte el servicio invisible en un servicio evidente.
Se acaban los '¿has pasado esta semana?'. El cliente ya sabe qué se hizo y cuándo.
El dueño percibe cada semana el valor del servicio. Justificar la cuota anual deja de ser un problema.
Cuando alguien discute un cargo o culpa al piscinero por un incidente, tienes emails con fecha, fotos y lecturas.
Compite con las grandes empresas: partes digitales, comunicación por email y trazabilidad, sin infraestructura propia.
Un email con el nombre de la piscina, la fecha y hora de la visita, un resumen del estado del agua (cloro, pH y demás lecturas), las incidencias detectadas con su severidad y las fotos que ha subido el técnico. Todo con el logo y los datos de tu empresa.
Se envía en el momento en el que el técnico cierra el parte y recoge la firma del cliente. No hay que copiar nada, ni redactar el correo, ni adjuntar fotos: la app lo hace sola.
Lleva el nombre de tu empresa y tu logo en cabecera. El dueño de la piscina ve un correo profesional de su piscinero, no una plantilla genérica.
El plan Solo incluye 50 avisos al mes, el plan Pro 300 y el plan Empresa ilimitados. Puedes ver el consumo del mes en curso desde Ajustes.
Cada aviso incluye un enlace de baja. Si el cliente se da de baja, dejamos de enviarle correos a esa dirección y queda registrado en su ficha.
No. El parte firmado sigue quedando guardado en la nube como prueba legal del servicio. El email al propietario es un extra: refuerza la profesionalidad y evita llamadas del tipo '¿has pasado esta semana?'.
Sí. Al abrir una cuenta gratuita puedes cerrar una visita de prueba y verás en tu bandeja el mismo correo que recibiría un cliente real.
Configura tu logo, cierra tu primer parte y comprueba en tu propia bandeja cómo queda el correo que recibirá el dueño de la piscina.